sábado, 11 de noviembre de 2017

Cambio de aires. Nueva etapa

¡Hola a todos!


¡Lo prometido es deuda! Después de muchos meses sin publicar, fuera de las redes y tras muchos emails preguntándome si estaba bien, he decidido retomar en la medida de lo posible el blog. No sé con qué frecuencia iré actualizando, pero sí que intentaré que no pase tanto tiempo entre entrada y entrada.

El blog me ha dado muchas cosas buenas y me ha ayudado mucho en el día a día, ha supuesto una vía de escape, una manera de contar cómo me sentía y todos habéis sido partícipes de ello y por eso también quiero que seáis partícipes de los cambios que ha habido. 

Después de varios acontecimientos que han sucedido necesitaba desconectar para retomarlo con más fuerza. Como se dice, a veces es necesario dar un paso atrás para coger más impulso.

Estos meses he descansado, mucho, y lo necesitaba. Los que me venís siguiendo desde el principio sabéis que siempre he dicho que en la oposición, si bien es un camino largo y difícil, tenemos que intentar hacerlo lo más llevadero posible porque nadie nos obliga a seguir en él. Siempre he dicho que si no estabais contentos con el preparador, buscarais a otro que os diera más confianza, con el que sintierais que podíais avanzar y conseguir el objetivo. 

Y eso precisamente es lo que he hecho yo. Tras varios años con el mismo preparador, después de pensármelo muy mucho, si seguir estudiando o dejarlo, si darme más oportunidades o decir hasta aquí y empezar una nueva vida, si seguir con el mismo preparador o buscar algo diferente. Finalmente decidí cambiar de preparador y ver y probar qué había más allá de lo que yo conocía y estaba acostumbrada. 

Contacté con la que ahora es mi preparadora, le conté lo que me había pasado, cuál era mi situación y me dijo que ella no tenía ningún inconveniente en prepararme pero que íbamos a cambiar la metodología. Me pasó material nuevo, temas nuevos, y qué diferencia con lo que yo tenía. Comparando los temas, los míos eran muy simples. 

Ahora no solamente llevo el primer ejercicio (prácticamente lo estoy estudiando de nuevo visto lo visto) sino que también estoy haciendo el segundo, algo que era impensable anteriormente. Y el hecho de llevarlo me da más seguridad de cara al futuro.

Aunque no lo parezca, estos pequeños cambios hacen que nos tomemos el estudio de una manera o de otra. Hay que visualizar la meta y buscar los medios para conseguirlo. Estar animado y con ganas de seguir porque como siempre digo, al final, los que estamos al pie del cañón día tras día somos nosotros y sin ganas, sin motivación, es muy difícil. ¡Mucho ánimo a todos!

Muchas gracias por leerme!

Un beso!

María :)

jueves, 9 de febrero de 2017

La soledad del opositor



¡Hola a todos!

Hoy os traigo una entrada que hace tiempo quería publicar. Existen varios blogs que ya han hablado sobre el tema y yo hoy os quiero dar mi opinión, punto de vista y/o sensación.

Cuando hablamos de la soledad del opositor, para mí, no es tanto la soledad física, que también, sobre todo si estudiamos en casa donde nos pasamos muchas horas sin ver ni hablar con nadie, algo diferente a lo que ocurre cuando estudiamos en una biblioteca ya que estamos rodeados de personas que también estudian y aunque no les conozcamos podemos llegar a sentirnos más acompañados; sino la soledad emocional. Y a esta es a la que hoy me quiero referir.

Posiblemente, el hecho de estar convocada y que empiecen a examinar en apenas un mes y medio hace que los nervios estén más a flor de piel, esperando para salir en cualquier momento y esa sensación de soledad puede acentuarse.

Aunque ya haya pasado por una convocatoria previamente, no lo estoy viviendo de la misma manera. Los años de oposición empiezan a pesar, el cansancio es más constante y no sé si habrá una próxima en el caso de que ésta no salga bien. Algo que no me planteaba la vez pasada. 

El hecho de que la familia y el entorno apoyen nuestra decisión de estar opositando no implica que entiendan lo que se vive, se siente y se sufre mientras vivimos esta etapa, porque en la mayoría de los casos no es así. Hay que estar dentro para realmente saber lo que es. Y es a esa soledad emocional a la que me refiero, a la que mientras estás estudiando brotan las lágrimas porque ya no podemos más, porque estamos cansados, porque el examen se acerca, porque no hay manera de que salga bien determinado tema o artículo y llevamos media mañana con lo mismo cuando otras veces no hemos tenido ningún problema, porque nadie asegura que después de tanto esfuerzo vayamos a conseguirlo. Y después de llorar, en la soledad del opozulo, nos secamos las lágrimas y seguimos estudiando. 

Después de varios años opositando solemos tener la sensación de que ésto es lo único que sabemos hacer, estudiar doce horas diarias durante seis días a la semana. Muchas personas no comprenden que éste es nuestro mundo, que nuestra vida gira en torno a la oposición y al estudio. Y por eso no entienden nuestra frustración con un mal cante, un mal día de estudio o un artículo que se atraganta. La respuesta suele ser “estudia más”. ¿Más? 

Nos dedicamos en cuerpo y alma a estudiar, sacrificamos muchas cosas para conseguir nuestro sueño y un mal cante o una mala semana nos afecta emocionalmente, y aunque para el resto pueda parecer una tontería que se soluciona con un poco más de estudio, para nosotros no lo es. Por eso no es tanto un “ánimo, tú puedes” como un “te comprendo porque a mí me pasa lo mismo, también tengo días malos con la oposición, no te agobies con eso”. Y muchas veces lo que necesitamos es eso, alguien con quien podernos desahogar que esté pasando por lo mismo y que nos entienda. 

En mi opinión, esa es una de las principales razones por la que los opositores hacemos piña entre nosotros, da igual que sea de la misma oposición que de otra, pero nos entendemos. Y como ya os comenté en la entrada Un año, entre nosotros lo que buscamos es comprensión, apoyo y cariño.

Muchas gracias por leerme!

Un beso!

María :) 

sábado, 24 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD!!

¡Hola a todos!

Con esta entrada siemplemente quería desearos a todos una muy feliz Navidad. Deseo que paséis muy buenos días en familia y que todos vuestros deseos se hagan realidad.

Y también aprovecho para daros las gracias, por seguir entrada tras entrada y acompañarme en este camino que es la oposición. Los mayores éxitos para todos y cada uno de vosotros! 


FELIZ NAVIDAD!!!!! 🎄🎅









jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Qué vas a hacer esta Navidad?- Estudiar



¡Hola a todos!

Tal y como algunos de vosotros me habéis pedido, hoy os traigo una entrada referente a estas fechas que se acercan. Y no es otra que el estudio en Navidad, sí, no hay fiestas que valgan, este año no, toca pringar como la que más.

Las Navidades que no estaba convocada solía cogerme una semana de vacaciones. El trato con mi preparador es que tengo un mes al año de vacaciones y yo me lo distribuyo como quiero, no es él el que me dice cógete de tal a tal día, no. Por lo tanto, los años pasados solía cogerme una semana que siempre ha sido después de Año Nuevo. En casa somos de Reyes y esa semana también es el cumpleaños de mi hermana de manera que así podía hacer las compritas necesarias. 

Este año, a pesar de que no tengo vacaciones por estar convocada, las fiestas caen en muy malos días o en muy buenos, según se mire. Si lo que queremos es estudiar y no perder ni un solo día de estudio a causa de las comidas es fantástico que Navidad y Año Nuevo sea domingo (teniendo en cuenta que el domingo es mi día libre) por lo que mi estudio no se ve afectado y prácticamente van a pasar las fiestas casi sin darme cuenta. Pero si lo que “queremos” es descansar un día más del que nos toque habitualmente, este año mala suerte amigo. 

Como os digo mi estudio no se ve afectado. El lunes canté y mi semana de estudio empezó el martes y continuará hasta el viernes, el sábado repasaré todo y cuando cierre el opozulo a las 20-20:30h estaré libre para la cena de Nochebuena. En gran medida es un alivio saber que te vas a cenar y que al día siguiente tienes comida con toda la semana de estudio acabada. Y será lo mismo la semana que viene con Nochevieja y Año Nuevo. 

Los años que no estaba convocada, a parte de la semana que me cogía de vacaciones, los días festivos (Navidad y Año Nuevo) tampoco estudiaba pero sí he ido a cantar los días de Nochebuena y Nochevieja (al mediodía). Eran semanas más cortas, con parones por en medio pero al final siempre se acaba sacando la semana adelante aunque con algún tema de menos. 

Como veis este año para mí la Navidad va a ser como una semana más del año, teniendo en cuenta que el ritmo de estudio está aumentando pues aunque todavía no sabemos cuándo van a empezar, está cada vez más cerca. Como me dijo mi preparador el lunes: “María hay que apretar más a partir de ahora que con suerte va a ser la última Navidad así”

Y a vosotros, ¿cómo se os plantean las fiestas?, ¿tenéis vacaciones u os toca estudiar como a mí?

Mucha suerte y ánimo a todos!

Gracias por leerme!

Un beso!

María :)

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El método POMODORO


Google

 
¡Hola a todos!

Hoy os traigo una entrada sobre un tema del que he recibido bastante emails pidiéndome que os hable un poquito sobre la técnica o método pomodoro, si yo lo utilizo y si me funciona.

Pues bien, la Técnica Pomodoro es un método para mejorar la administración del tiempo desarrollado por Francesco Cirillo a fines de los años 1980. La técnica usa un reloj para dividir el tiempo dedicado a un trabajo en intervalos de 25 minutos, llamados 'pomodoros',  separados por pausas de cinco minutos.

El método se basa en la idea de que las pausas frecuentes pueden mejorar la agilidad mental, y trata de ofrecer una respuesta eficaz frente al tiempo. Superado el cuarto pomodoro, el descanso se alarga diez minutos más.

Los entusiastas de esta técnica, argumentan que una de sus virtudes reside en el hecho de que cada uno de los pomodoros se convierte en un intervalo tremendamente productivo, puesto que es relativamente sencillo mantener la concentración durante veinticinco minutos.

Otro de los puntos fuertes de este método es, según sus defensores, la posibilidad de adaptar tareas rutinarias a un número determinado de pomodoros.

Los descansos, por otra parte, sirven para liberar momentáneamente nuestra mente y ordenar nuestros pensamientos de cara a la labor que tengamos pensado emprender a continuación. Un tiempo que, sin llegar a desconcentrarnos, nos permitirá afrontar el siguiente pomodoro con las pilas cargadas. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%A9cnica_Pomodoro

Hace ya algún tiempo, después de haber leído en redes sociales que muchos opositores lo utilizaban quise probarlo. Todos pasamos por períodos o etapas de menos concentración o en las que distrairse es más fácil y pensé que vendría bien gestionar el tiempo en intervalos.

Después de varios intentos he de decir que no me acaba de convencer del todo. En mi humilde opinión descansar cada veinticinco minutos supone hacer demasiados parones y en vez de aprovechar el tiempo tengo la sensación de que lo estoy perdiendo. Estoy acostumbrada a estudiar durante intervalos más largos y quizás por eso tenga esa sensación.

Normalmente, cada hora y media o cada dos horas hago un descanso de cinco o diez minutos dependiendo de si aprovecho para hacerme un té o café. Más de dos horas de estudio noto como mi concentración disminuye y ahí sí necesito hacer una pausa. Creo que no me funciona porque pasados esos veinticinco minutos que dura el pomodoro estoy súper concentrada y hacer una pausa supone cortar el ritmo que estaba llevando. 

Con esto no quiero decir que no funcione, sino que a mí no me funciona. Sé de personas que lo utilizan y les funciona a las mil maravillas. Creo que es muy buen método para las personas que tienen más facilidad en distraerse. Personas quizás más nerviosas que yo y que necesitan parar más a menudo y que durante el tiempo que dura el pomodoro están súper concentradas. 

Y vosotros, ¿habéis probado el método pomodoro?, ¿lo utilizáis?

¡Mucho ánimo a todos!

¡Gracias por leerme!

Un beso! 😙

María 😀